Guatemala se une al uso seguro del Etanol como combustible

Desde hace más de cuatro décadas, varios países en el mundo unieron al etanol en sus combustibles, como una solución para la reducción de emisiones y también para fortalecer la seguridad energética. Entre ellos, se encuentra Brasil, Estados Unidos y varias naciones europeas. 

A estos países se unirá Guatemala, ya que, a partir del 30 de junio de 2026, con la entrada en vigor del Reglamento General de la Ley de Alcohol Carburante se iniciará con su implementación en las distintas gasolineras del país, según el Acuerdo Gubernativo 257-2025, publicado en el Diario de Centroamérica.  

Con ello, Guatemala formará parte de los más de 60 países que han validado científicamente el uso del etanol, que es uno de los biocombustibles más estudiados y utilizados a nivel mundial. El mismo fue adoptado para mejorar la calidad del aire y poder efectuar una transición hacia la energía más limpia.  

Un combustible seguro

A finales del siglo XX se comenzó a consolidar el uso de etanol en Estados Unidos, y ahora forma parte de la gasolina en mezclas conocidas como E10 y también E15, Las cuales han sido evaluadas por agencias regulatorias y han demostrado que no requieren cambios en los vehículos compatibles. Además, aportan beneficios ambientales tangibles.  

Otro de los países que lo utiliza es Brasil, que desde 1970 creó una política a largo plazo para el uso del etanol, producido a partir de la caña de azúcar. En esa nación, se utiliza gasolina con hasta el 27% de etanol. Su experiencia ha sido respaldada tanto por las autoridades gubernamentales como por el sector energético, quienes han demostrado que el etanol se puede utilizar de forma segura y sostenida.  

Combustibles renovables 

Para cumplir con los objetivos climáticos del sector transporte, en Europa el Etanol forma parte de la estrategia y organizaciones como la European Renewable Ethanol (ePure) resaltan el papel importante del etanol para reducir significativamente la emisión de gases efecto invernadero, en relación con los combustibles tradicionales.  

Por ello, a través de directivas europeas de energía renovable, los países han sumado mezclas de biocombustibles en la gasolina y complementado con otras tecnologías de electrificación para reducir la emisión de gases. Con su experiencia también confirman que el etanol es confiable dentro del enfoque de movilidad sostenible.  

Por su parte, la Global Fuel Economy Iniciative (GFEI), que es una alianza respaldada por las Naciones Unidas y otros organismos internacionales, destaca políticas para mejorar la eficiencia del transporte y reducir el uso de los combustibles tradicionales. Pese a que no se enfocan en el etanol, sus análisis coinciden en que el uso de combustibles limpios son claves para alcanzar los objetivos climáticos globales.  

Cabe destacar que el etanol contribuye a mejorar el octanaje de la gasolina y también favorece a una combustión más eficiente, que a su vez se traduce en menores emisiones contaminante locales. Es por ello, que los mercados desarrollados y emergentes lo han adoptado.  

Validado por décadas 

La seguridad técnica del Etanol ha sido validada a lo largo de los años por los fabricantes de automóviles, también por autoridades regulatorias. Según los expertos, en las mezclas estándar como la E10, el etanol es compatible con los motores, sin necesidad de ajustes o de modificaciones mecánicas.  

Con las experiencias de Estados Unidos, Brasil y países europeos se demuestra que el etanol no causa daño en los motores, si se utiliza bajo las normas de calidad y las especificaciones adecuadas. Puesto que su uso puede contribuir a la combustión más limpia.  

Guatemala se suma al avance  

Con la implementación del Reglamento de la Ley de Alcohol Carburante, Guatemala se integrará a la tendencia global basada en la experiencia de otros países y con la evidencia científica necesaria.  

Esta normativa permitirá que el país esté alineado con políticas energéticas modernas que ya funcionan en más de 60 países. También que obtenga beneficios como el impulso de los combustibles renovables y la diversificación de la matriz energética.  

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