Protegiendo el agua de Guatemala: El beneficio invisible del etanol 

En los últimos meses se ha hablado de los biocombustibles desde distintas perspectivas, tanto de los precios, como de la reducción de emisiones y de la independencia energética. Pero hay un tema del que se ha hablado poco y es la protección del agua en Guatemala.  

Nuestro país es un territorio en el que ríos, lagos y acuíferos sostienen la agricultura, el consumo humano y la biodiversidad. Es por lo que cada decisión relacionada con el combustible tiene un impacto que va más allá del tanque de gasolina. Puesto que también puede llegar silenciosamente al subsuelo.  

Y aunque podría parecer que el combustible y el agua no tienen relación, si la tienen. Debido a que las gasolineras almacenan miles de galones de gasolina en tanques subterráneos. Pero cuando existen fugas, por corrosión, fallas técnicas o instalaciones antiguas, los componentes del combustible pueden filtrarse hacia el suelo y alcanzar aguas subterráneas.  

A lo largo del tiempo, uno de los compuestos más problemáticos en ese contexto es el MTBE (metil tert-butil éter), un aditivo que ha sido utilizado para elevar el octanaje y mejorar la combustión, tras la eliminación del plomo en la gasolina. El inconveniente es que el MTBE es altamente soluble en el agua y muy persistente.  

Es decir que cuando se filtraba podía desplazarse largas distancias en los acuíferos y contaminar fuentes de agua potable, incluso en concentraciones muy bajas, alterando su sabor y olor. Además, de generar preocupación sanitaria.  

En varios países en el mundo se han documentado casos de contaminación de pozos y sistemas de abastecimiento asociados a este compuesto. Fue por lo que muchas naciones optaron por restringirlo o eliminarlo progresivamente.  

El Etanol 

Es en ese escenario que surge el etanol como una alternativa oxigenante. Las mezclas E10 que contienen 90% de gasolina y 10% de etanol se han convertido en estándar en decenas de países.  

Esto porque el etanol, a diferencia de otros aditivos sintéticos, es un alcohol producido a partir de biomasa, como caña de azúcar o maíz. Además, cumple la función de mejorar el octanaje y favorecer una combustión más eficiente sin necesidad de recurrir a ciertos compuestos que han sido dañinos para el ambiente.  

Desde el punto de vista del agua, el beneficio es indirecto pero relevante, porque al sustituir aditivos con alto potencial de contaminación persistente, se reduce el riesgo de que una eventual fuga genere impactos prolongados acuíferos.  

También se debe tomar en cuenta que el etanol es biodegradable y que se descompone más rápidamente en comparación con otros éteres sintéticos, los cuales se han utilizado en décadas anteriores. 

Ley de Alcohol Carburante 

Para mediados de año se tiene previsto que entre en vigor la Ley de Alcohol Carburante en Guatemala, lo que representará una transformación importante hacia una movilidad más limpia.  

El país depende de fuentes de agua subterránea para abastecimiento doméstico y agrícola y en muchas comunidades, los pozos son la principal fuente de consumo humano. Por ello, la protección de estos acuíferos es estratégica.  

Con la implementación de esta normativa, al adoptar mezclas con etanol, el país se alinea con estándares internacionales que buscan reducir la presencia de aditivos que están asociados a la contaminación hídrica persistente.  

Y es que no se trata de afirmar que el etanol eliminará todos los riesgos, porque las fugas siguen siendo un problema si no se mantienen adecuadamente los sistemas de almacenamiento, peros si se disminuye la posibilidad de impactos prolongados, vinculados a ciertos compuestos.  

Al mejorar la calidad del combustible, el efecto inmediato se nota en el aire, pero la protección del agua es menos visible. Esto debido a que no se percibe cuando se carga la gasolina, ni en el recibo. Pero si en la calidad del agua que llega a los hogares y en la prevención de la contaminación ambiental.  

Más allá del combustible, para proteger el agua en Guatemala se necesita una estrategia integral, con una regulación ambiental estricta, monitoreo de tanques subterráneos, infraestructura y educación ambiental. Pero la transición hacia los biocombustibles es solo una pieza de este rompecabezas.  

¿Qué relación tiene el combustible con la protección del agua? 

La relación que existe entre los biocombustibles y la protección del agua está en la composición del combustible y su comportamiento ambiental. Es por lo que al incorporar etanol en mezclas como E10, puede reducir o sustituir el uso de ciertos aditivos sintéticos que históricamente han sido problemáticos en casos de fugas.