La implementación del Plan 2026 en Guatemala no solo es una respuesta a los retos ambientales, sino una estrategia económica de gran calado. Durante el evento «Caminos de descarbonización: el etanol como parte de la solución», Richard Ham, experto de la industria mexicana y miembro del Consejo de UNALA, destacó que Guatemala posee ventajas competitivas naturales que harían de este programa un modelo de éxito regional.
El agro como motor: El beneficio para el agricultor guatemalteco
Ham subraya un punto crítico: la eficiencia del campo guatemalteco. A diferencia de otros países de la región, Guatemala cuenta con un rendimiento por hectárea significativamente alto, lo que permite una producción de caña de azúcar de excelencia.
La introducción del etanol abre un mercado secundario estratégico para el productor. Según Ham, esto permite que, si la producción aumenta, el agricultor tenga la opción de destinar su producto ya sea al azúcar o al alcohol carburante, evitando la saturación del mercado y garantizando la rentabilidad del sector. Es, en esencia, una herramienta de justicia económica para el agro guatemalteco.
Blindaje económico ante la incertidumbre global
Uno de los mayores valores del etanol es su capacidad de actuar como un escudo financiero. «Si la gasolina sube porque hay una guerra en Irán, el etanol no tiene por qué subir», afirma Ham. Mientras que el petróleo es volátil y dependiente de la geopolítica, el etanol se rige por factores locales y regionales de oferta y demanda, lo que brinda una estabilidad de precios que el consumidor guatemalteco percibirá directamente en la bomba.
Salud y Seguridad: La derrota de los aditivos químicos
Técnicamente, el etanol sustituye al MTBE, un aditivo derivado del petróleo que es altamente contaminante y cancerígeno. Ham resalta la naturaleza orgánica del etanol con un ejemplo contundente: ante un derrame accidental de etanol (como ha ocurrido en trenes de carga en otros países), el producto es biodegradable y natural, a diferencia de la gasolina fósil que envenena la tierra y el agua por décadas.
El mensaje para el usuario es de tranquilidad; el etanol no afectará el rendimiento del motor, sino que mejorará el aire que respiran las futuras generaciones. «Están ayudando a que el mundo sea mejor para sus hijos», concluye el experto.
Sección de Preguntas y Respuestas (Q&A del Video)
¿Cómo las políticas de biocombustibles ayudan a la economía?
Richard Ham explica que en Guatemala, donde el rendimiento por hectárea es alto, el productor de caña gana un mercado secundario. Esto permite diversificar la producción entre azúcar y etanol, lo que genera estabilidad. Además, el etanol protege el precio local ante alzas internacionales del petróleo causadas por conflictos geopolíticos, ya que el precio del biocombustible no depende de esas crisis.
¿Considera que la implementación del etanol podría generar problemas para Guatemala?
Ham asegura que no afectará a la industria y, por el contrario, mejorará significativamente el medio ambiente. Destaca que el etanol es un producto natural y biodegradable que sustituye a químicos cancerígenos como el MTBE. El experto señala que es una mejora directa para la salud pública y el bienestar de las familias.
